Cuando el impago se cruza con la negativa a marcharse, cada paso importa. Somos abogados, peritos judiciales y mediadores especializados en conflictos de vivienda. Estudiamos tu caso gratis y te decimos con claridad qué escenarios reales tienes por delante — sin promesas vacías y sin sensacionalismo.
Cuando el conflicto ya está cerrado en banda
Ya no es solo que no pague. Es que ha dejado de responder, o responde con excusas cada vez más largas, o directamente te dice que no piensa marcharse. Puede que el contrato siga vigente, puede que ya haya terminado. En cualquiera de los dos casos, la sensación es la misma: has perdido el control de tu propia vivienda.
Muchos propietarios en esta situación llegan al límite de intentar cosas por su cuenta —cortar suministros, cambiar la cerradura, ir en persona a discutir— y descubren, tarde, que esos movimientos empeoran su posición jurídica en lugar de mejorarla.
Hay caminos legales concretos para desatascar esta situación. Ninguno es instantáneo, pero todos empiezan mejor con una estrategia clara desde el primer día.
Antes de tomar decisiones fuertes, protege tu posición. Estas tres reglas te evitarán problemas mucho más graves que el impago actual.
Un único interlocutor desde el primer día hasta el desenlace del caso. Precio cerrado por nuestros servicios (los gastos externos del procedimiento se detallan más abajo).
Analizamos tu contrato, la situación actual del impago y si el contrato sigue vigente o ya ha terminado. Cada matiz cambia la vía a seguir. Te decimos con claridad qué escenarios tienes y qué costes reales implican.
Cuando la comunicación está cerrada, la visita cambia el tono. Nuestro equipo se presenta físicamente y habla cara a cara con el inquilino. En muchos casos, esta conversación desatasca la salida amistosa.
Cuando se alcanza un acuerdo, se firma documento de salida con fecha pactada. Este documento tiene valor jurídico y evita que el compromiso se diluya en semanas.
Si la mediación no prospera, realizamos el requerimiento o comunicación previa jurídicamente adecuada al caso (habitualmente por BuroSMS certificado o burofax). En paralelo elaboramos el informe pericial técnico del estado del inmueble.
Cuando el caso lo requiere, nuestros abogados interponen el procedimiento que corresponda (habitualmente juicio verbal de desahucio por impago con reclamación de rentas y suministros impagados). Te acompañamos hasta la resolución.
Un asesor revisa tu situación cuanto antes en horario laborable.
Antes de firmar contigo verificamos la titularidad y la situación jurídica del inmueble. Este filtro es una garantía para las dos partes.
La estrategia varía mucho según el escenario concreto. Estos son los cuatro casos más frecuentes que atendemos.
El contrato sigue en vigor pero el inquilino ha dejado de responder a tus mensajes. La visita presencial de nuestro equipo suele reactivar la comunicación y facilita el acuerdo formal de salida antes de escalar.
Ha decidido plantarse en la vivienda pese al impago. Aquí se combina mediación profesional, requerimiento formal previo y preparación del expediente para vía judicial si no hay acuerdo.
Cuando el contrato ha vencido y el inquilino sigue dentro sin nuevo título, la vía jurídica cambia. Existen procedimientos específicos (por precario u otros) según el caso concreto que estudiamos contigo.
Si al impago se suma sospecha de daños en el inmueble, el informe pericial técnico se convierte en pieza clave. Documenta el estado real y refuerza el expediente para el juzgado, así como una posible reclamación de daños.
Contenido especializado para cada tipo de caso concreto.
Rellena el formulario o llámanos directamente. Un asesor revisa tu situación sin compromiso y sin factura por la consulta inicial.
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